Ayer, 24 de febrero, además de ser el cumpleaños del padre de José Mari y de la abuela de Ana, José Mari asistió al tercer encuentro de cocineros de Alcossebre. Una iniciativa de la asociación «Amigos del buen yantar» creada por 4 amigos a los que les gusta comer y cocinar; uno de ellos cocinero profesional y el resto, sus pinches profesionales y amigos incondicionales, decidieron hace tres años juntar a los que nos dan de comer durante las vacaciones en esta pequeña localidad turística del Mediterráneo. Esto se llama NET WORKING para los modernos y JUNTARSE UNOS CUANTOS para los de siempre. Sea como sea, era algo necesario; la mayoría de cocineros de la zona no se conocen entre sí, ni en qué son especialistas (que quizá no coincida con lo que venden en verano) ni saben qué aficiones tienen o dónde y cómo se forman cuando no trabajan; algunos son los propietarios del restaurante en el que trabajan, otros no, otros son empleados, lo que hace más difícil que conecten, pues siempre se tiende a contactar con el propietario o propietaria, si es necesario. A esto se le añade que trabajan todos más o menos en las mismas fechas y pocas visitas se pueden hacer entre ellos.

Así que, con todo esto, este tipo de encuentros son necesarios y sirven para eso: conocerse, intercambiar impresiones y crear sinergias. Dicho esto, ayer fue diferente, como cada edición. En 2018 hicieron parrillada en la finca BARDOMUS; en 2019 se hizo la tradicional paella, tan socorrida (y rica) para este tipo de saraos. Y ayer decidieron dejar paso a la gastronomía vasca. Uno de los pinches profesionales amigo del buen yantar es vasco, de Iodio (Álava) y llamó a sus compañeros de mus, uno de Orduña (Bizkaia) y el otro de San Sebastián (Gipuzkoa) para, dejando a un lado las rivalidades territoriales propias de cualquier región que se precie, ofrecer a sus colegas cossebreros una degustación de platos vascos. Y aquí es donde entra en acción José Mari. Para el que no lo haya adivinado, él es el compañero de mus de Orduña y a él le encargaron el guiso: MARMITAKO. Tres días de compras y preparación, de pedir consejo al campeón de Marmitako de Euskadi (su cuñado) y de desempolvar la receta, allá que se fue a las 8:30 de la mañana. 

El menú fue el siguiente:
Pintxos:

– Gilda de guindilla vasca
– Gilda de huevo de codorniz
– Pintxo de atún en escabeche (picadillo de atún, cebolla y olivas con mahonesa)
– Espárragos de Capicorb

Principales:
– Hoja de col rellena de Tolosako babarrunak (alubias de Tolosa)
– Marmitako de atún
Y de postre: arroz con leche

Los pintxos y el postre, fueron a cargo de Richi (el de Iodio); el Marmitako, a cargo de nuestro José Mari; y la judías a cargo de Luís, que además de ser el compañero de mus de Richi y José Mari, es cocinero en El Patio.
La fiesta transcurrió de la siguiente manera: el primero en llegar fue Dani de Can Roig, quien ayudó como el que más con el montaje de los pintxos (¡bendita ayuda!). Luego llegó Peque de Ru-sos, luego Willy de El Jardín, Jeremías de El Náutico, Fabio de L’Áncora Puerto y así hasta 31 comensales cocineros. Cocineros, políticos y prensa, porque aquello congregó a lo más de lo más de Alcossebre. En fin, todos querían estar allí. Y sí, yo también estuve, aunque no pude catarlo hasta la noche que me acercaron una degustación de Marmitako. ¡¡¡Espectacular, oiga!!! ESKERRIK ASCO

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